CRECE EN BARES Y CANTINAS LA VENTA DE ALCOHOL A MENORES

Día con día las quejas a nuestra redacción llegan por la desmedida venta de cerveza a los menores de edad en los bares y cantinas de toda la Bahía y al parecer se mantiene bajo el cobijo de la corrupción de empleados del ayuntamiento banderense, pues hace falta que los operativos sean más frecuentes.
Las quejas más comunes son de los depósitos, en su mayoría los conocidos como “modeloramas” los cuales parecen gozar de impunidad, pues no conformes con vender bebidas embriagantes a menores y a deshoras, permiten la ingesta de bebidas a las afueras de su negocio incluso hay algunos que hasta les tienen asientos y baños en el interior del deposito para su comodidad o como una invitación a quedarse a tomar ahí mismo y sigan consumiéndole al negocio.
Otra ventana más de corrupción entre los depósitos de cerveza es la venta de bebidas preparadas para llevar, popularmente conocidas como micheladas. Estos negocios han proliferado en la Bahía sin que nada ni nadie les llame la atención o actue en consecuencia, pues su permiso únicamente es para venta de cerveza en envase cerrado.
Lo peor viene en los bares y cantinas, que usan de pretexto los horarios “familiares” para permitir la entrada de menores hasta las 11:00 PM sin adulto que los acompañe y encima les venden alcohol, en ocasiones adulterado pues aseguran vecinos de San José del Valle que un bar frente a la plaza, continuamente tiene a un montón de muchachitos y muchachitas de alrededor de los 15 y 16 años, presumiendo las bebidas en la banqueta o mesas del bar que dan a la calle, en ocasiones hasta se orinan en las banquetas donde se han dado casos que quedan dormidos, ahogados de borrachos.
Los negocios en los alrededores de la plaza de San José del Valle son los más evidentes, al igual que en la avenida principal de Valle Dorado que por cierto, este último con nombre de una canción famosa del autor mexicano Juan Saizar, es uno de los bares con tono de cantina arrabalera, con más quejas de los vecinos por los altos volúmenes de música a deshoras de la madrugada, con menores tirados de borrachos por la ingesta de alcohol y probablemente hasta droga. A decir de los vecinos de ambos bares, y otros más que no mencionamos como el de la plaza de El Porvenir, el disgusto por estos desmanes que se hacen en las afueras de esos negocios y del ruido inmoderado cuando tienen grupos en vivo, va en aumento y no los culpamos ¿A cuantos de nosotros les gustaría vivir a un lado de estos bares? ¿La corrupción sigue existiendo a menor o mayor escala las dependencias del gobierno municipal?

Sin duda, hace falta que los encargados de las direcciones o departamentos involucrados en este sentido, se salgan de su oficina o de su vehículo para darse una vuelta por las calles y observar, no ver, observar con detalle si realmente su función la están haciendo a conciencia, con eficiencia, eficacia, vaya con resultados positivos reales.

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