EL RATÓN JOSÉ GÓMEZ: EL CANDIDATO DE “SIEMPRE ROBANDO A LA GENTE”

Es patético el caso del ratón José Gómez Pérez desde el amarre de su candidatura: resulta que llega a la posición por la puerta trasera del partido, sin el apoyo de Manuel Cota ni de Roberto Sandoval, dizque hombres “fuertes” de lo que queda del PRI en Nayarit. Y también sin el apoyo de Raúl de los Santos, dirigente municipal del tricolor ni de Cárdenas Niz, líder de la CROC, que ya anda con la gente de Andrés Manuel López Obrador. Ninguno lo palomeó ni le manifestó apoyo, pero a falta de aspirantes con arraigo, dinero y popularidad que quisieran aventarse al ruedo en el tercer distrito, los jerarcas nacionales aceptaron la sugerencia del agonizante grupúsculo que encabeza el dinosaurio echeverrista Augusto Gómez Villanueva. Fue la vociferante Jasmine Bugarín quien abogó por él ante el comité nacional del PRI, porque nadie lo quiere, nadie da un centavo por él. Para Enrique Ochoa Reza, dirigente del tricolor, José Gómez es un perro sarnoso que mordió la mano que le dio de tragar un hueso, con el cual se enriqueció y que utilizó para derrotar al propio partido, sin corresponder con lealtad y disciplina a las decisiones posteriores que no lo favorecían.
Para los priístas locales, desde Raúl de los Santos hasta Héctor Santana y muchos más, el ratón José Gómez es un vulgar y corriente traidor, que no merece ninguna consideración. Sienten que el PRI estatal y nacional los ha traicionado al imponerles a un traidor contumaz.
Porque Raúl de los Santos, hoy dirigente municipal del PRI, no puede olvidar que cuando fue candidato a síndico con Julio Larios como candidato a alcalde, el perrero (hoy millonario) les dio una puñalada por la espalda, y movilizó a su grupo para apoyar a su cuñado (de José) la Rata Cervantes (hoy finado).
De nada sirvieron los ruegos de Héctor Paniagua, Julio Larios y Raúl de los Santos para que José Gómez aportara sus votos (en aquel tiempo en ascenso) o por lo menos se mantuviera neutral, para que el PRI no sufriera una derrota. Pero José Gómez los atacó por la espalda. Los traicionó. Y los priístas no olvidan que por esa trapera traición del ratón Gómez, el PAN se alzó con la victoria y los humilló.
E igual sucede con Héctor Santana, quien en la pasada elección de 2017 fue candidato a presidente municipal del PRI e igual sufrió otra traición de quien se desempeñaba como alcalde de Bahía de Banderas por ese partido, a raíz de que éste se quería eternizar en el poder tratando de imponer a su peón Alejandro Regalado, un tipo buena gente pero inepto en cuestiones políticas y, por lo tanto, títere del voraz ex vendedor de hamburguesas y hoy potentado y millonario a costa del erario público.
“Bonita chingadera nos ha hecho otra vez el PRI”, dice don Pancho López, de Aguamilpa, al enterarse de que el envenenador de jóvenes y violador de leyes otra vez es candidato del PRI, ahora a diputado federal. “Ese hijo de la ching… lo que quiere es fuero para que no lo metan al bote, porque su mal gobierno fueron puras raterías”, exclama don Pancho ante su hermano Esteban y este columnista.
“Ni un voto al PRI”, comenta don Jorge para convencer a los hermanos Pancho y Esteban para que voten porel PT o por Morena. “El PRI es el partido de los rateros y traidores al pueblo. Ahí tienen a José Gómez, es un tipo inmoral, sinvergüenza, ratero, corrupto, que usó el puesto sólo para robar y hacerse rico. Ahora tiene ranchos, ganado, camionetas de lujo, bares, restaurantes, casas y departamentos en Nuevo Vallarta, en Guadalajara y Michoacán; sólo ha tenido un hueso y ya se hizo multimillonario. Si ustedes quieren que nos siga chingando, voten por él, pero si quieren un cambio, voten por los candidatos que apoyan a saben quién”, exclamó.
Lo cierto es que el ratón Gómez no va a ganar.
Su grupo “Siempre robando a la gente” ya no es lo que fue. Perdió su esencia. Perdió su moral. Perdió su capital político. Se desgastó. Se convirtió en una pandilla de bandidos sin escrúpulos, que asaltaron el poder y se engolosinaron.
Antes, cuando inició, se le creía que era un grupo de profesionistas altruístas, que ayudaban sin ningún interés político declarado. Pero hoy ya no. Ya nadie les cree que son “buena onda” o “desinteresados”.
Todo mundo ve que Joao Zayas, Freddy Bernal, Héctor Regalado, Carlos Ríos y tantos otros se convirtieron en nuevos millonarios, y que lo hicieron al amparo del poder, extorsionando y engordando sus cuentas bancarias y aumentando sus propiedades actuando al margen de la ley y las instituciones que representaban.
Así lo dicen los empresarios de Nuevo Vallarta, San Pancho, Sayulita, Punta de Mita y Bucerías: “Si yo llevaba el expediente de mi proyecto de desarrollo inmobiliario correcto, bien hecho, respetando los reglamentos, nunca me lo autorizaban. Pero si lo llevaba con un defecto, que me faltara un documento, o si tenía un error, enseguida me llamaba Joao y me decía que me lo podía aprobar de inmediato si me mochaba, si le daba una lana o un vehículo, o una casa o un departamento. Son unos pillos, unos bandidos de verdad”, dice el doctor Jorge V.
Y se le descubrió un fraude por 18 millones de pesos a Juan Gabriel, el cómplice del ratón José Gómez en el OROMAPAS. Allí apareció un contrato con una empresa que supuestamente iba a hacer la cobranza de la cartera vencida, se le pagaron 6 millones de pesos cada uno de los tres años ¡¡y nunca aparecieron los informes de la cobranza!! El asunto ya lo investiga la Fiscalía General a petición de los abogados del OROMAPAS, del Ayuntamiento y de la Auditoría General del Estado, por lo que el mencionado Juan Gabriel y el capo del cártel, Gómez Pérez, podrían ser llevados a juicio este mismo año.
Y lo mismo está sucediendo en el DIF municipal, donde el último año de la administración del ratón Gómez, se “desaparecieron” misteriosamente 25 millones de pesos, por lo que hasta la consorte del ahora candidato podría pisar la cárcel, a petición de la Auditoría Superior del Estado, que ya anunció que le están haciendo una auditoría porque no saben dónde quedó esa lana que iba destinada a los niños pobres, a las madres solteras, a los discapacitados y a las familias de escasos recursos.
Quedan muchos temas qué abordar, pero lo cierto es que el perrero Gómez va a sufrir otra derrota porque la gente ya se cansó de los políticos ladrones y sinvergüenzas como él.

Comentarios